Buenas noches, queridos melómanos. Hace un par de semanas compré (de verdad) la banda sonora de la última Indiana. Y escuchando y escuchando, y disfrutando con temas como el Irina´s Theme, Call of The Crystal, (que básicamente son las notas que conforman el tema del arca de la primera peli, pero desordenadas y con un crescendo que te cagas), me encontré la magnífica The Jungle Chase, que se puede dividir en dos partes que coinciden con mis dos planos favoritos de la peli.

La primera parte dura dos minutos. En la película, Indiana se hace con el control del camión que los lleva secuestrados a él, a Mutt y a Marion. Mientras Marion conduce, Indiana suelta un bazookazo que hace reventar el vehículo encargado de abrirse paso por la selva. Irina se da cuenta de que Indiana ha escapado y va a por ella. El primer plano muestra a Irina acercándose a la cámara y mirando a lo lejos, el segundo muestra a traves de sus piernas (Spielberg, voy a mirar una foto que hice y luego te demando) el camión en el que Indy and Co. se acercan, a una decena de metros, y el tercero, y éste es el primer plano del que hablo, nos vuelve a mostrar a Irina con miedo, apretando contra ella la calavera, como si fuera una niña pequeña a la que quieren robar su juguete. En la película ya lleva un rato sonando la música de John Williams. En el disco el tema aparece cortado, empezando en ese momento. Dos minutos después, tras ver a los personajes y a la calavera cambiar de vehículos constantemente, Irina vence a Mutt a un duelo de espadas y éste cae encima del coche que conduce Indy. Mutt se pone de pie y le dice, básicamente, “¿qué miras? ¡acelera que se escapa!”

Y aquí viene la segunda parte del tema, a partir del 1:56, coincidiendo con mi segundo plano favorito. Que por desgracia dura poco: Irina en la parte de atrás de su coche, con un pie en el asiento y el otro en el respaldo, con la calavera otra vez en su poder, mirando a los vencidos con una sonrisa mientras escapa a toda velocidad.

Bueno, y sigo escuchando y encuentro en el tema Hidden Treasure and The City of Gold unas cuerdas con un ritmo, que yo ya había escuchado en alguna parte. Concretamente hace un par de años mientras veía una de las mejores escenas de Spielberg de toda su carrera, cuando los trípodes salen del suelo del cruce ante la mirada flipada de Tom Cruise. Aquí cacho uan de Indiana, y aquí cacho tú de La Guerra de Los mundos. Comparen y me cuentan. Pero bueno, mientras alguien se plagie a sí mismo, no hay problema, ¿ou?

Bueno, pues aquí va el leitmotiv que compuso Alan Silvestri en 1992 para la película La Muerte Os Sienta Tan Bien. Y aquí la música que compuso Williams para el momento en el que Tom Cruise llevaba una bolsa con sus propios ojos y se movía como Peter por su kelo en la jefatura de policía de Minority Report. Jeje, en la de Minority, cuando la cosa se pone cañera, describe a Tomasito corriendo detrás de sus ojos, que se le habían caído, rodando cuesta abajo…

Pues sí. Éste post suena a crítica. Nada más lejos de la realidad. Vamos que yo soy John Williams y me mando un meil que diga: “Oye, neno, ¿pero tú sabes lo que es hacer algo nuevo después de sesenta años creando y grabando? ¡Que yo he hecho de tó, desde jazz a fanfarrias olímpicas! ¡Que sólo hay siete notas y un puñao de bemoles! ¡¡Pues sesenta años explotándolos!!”

Cuanta razón, jefe. ¡¡¡Y si acabamos de hablar del rey, demos la bienvenida al príncipe, el grandísimo James Newton Howard!!! ¿Y qué os pongo yo de éste? Bueno, os dejo con dos temas de diferentes bandas sonoras de M. Night Shyamalan, al que ni critico ni alabo, porque rodando es dios, pero escribiendo… La primera, The Hand Of Fate – Part 1, climax de la película Señales, que a mín justoume. Podeis observar que donde Williams es un genio con el viento para llevar la orquesta a lo más alto, Newton Howard es el amo y señor de las cuerdas, especialmente el violín. Para mí, ésta es una de sus mejores piezas, sobre todo a partir del 3:27, donde empieza la tensión que acaba desatándose en el 3:50, después casi un minuto de calma, y más tralla al final. El puto amo. La segunda, The Great Eatlon, acompaña las imágenes finales de La Joven del Agua. Una Maravilla.

Bueno, os dejé dos piezas de acción. Pero el tipo, que también salió del jazz, tampoco se queda corto en piezas más intimistas… moñas o como querais llamarlas. Otro día. Ahora me voy a leer Tintines.