Bueno, bueno, bueno. Y nosotros pensando que el problema de ésta película era que el Ford iba a ser un viejales, (ja, quien me diera tener esa vejez cuando llegue la mía). No, el verdadero problema de ésta película, que lo tiene, y enorme, es la historia. Lo que buscan. No le pega. Que se podría haber mejorado si al final, en vez de decir, bueno, ya que podemos mostrémoslo todo, dijeran, es mejor sólo insinuar.

Y la última escena, qué coño, tampoco está mal como critican algunos. Sobre todo cuando se abre la puerta de la iglesia y el viento lleva el sombrero hasta los pies de Mutt, que hace amago de ponérselo hasta que llega Indiana y se lo saca con cara de “ya te gustaría”. En fin… como el fallo es la historia que han elegido, yo ya estoy esperando para la quinta, que en ese sentido, peor no va a ser. Casi imposible.

Porque el resto de la película… ¿Cuándo repetimos? ¿El domingo? ¡Perfecto!

Aiss, cabritos… Bueno, por si algún día cae una bomba atómica, ya estoy mirando de comprar una nevera bien grande pa mí y pal gato. ¡Gracias por la idea!