Ayer me despertó el baquetas para decirme que fuera con algunos socios de la asociación DZ, de la que me he marchado, a comer hoy pulpo al feirón de Betanzos. Yo le dije que ya vería. No porque sea ex de la DZ, si no porque tenía un catarro de tres pares. Ayer por la tarde estuve entrenando, se me mojaron los pies por no llevar el calzado adecuado, y me llamó Iván otra vez para saber si iría. Como estaba bastante mejor, le dije que sí, no problem. Pero de camino a casa, el frío de los pies empezó a pasarme factura, y estuve casi todo el viaje estornudando como un condenao. ¡¡Pero lo prometido es deuda!! Así que me armé de pañuelos y de cámara, e alá fumos todos en amor y compañía. Me lo pasé de puta *****, y el pulpo estaba que te cagas. Y pensar que estuve a punto de no ir… ¡Qué son cuatro mocos comparados con un buen plato de pulpo!