Sin que nadie me haya pedido mi opinión, la he dado. Y en el mismo momento que la estaba dando, me estaba arrepintiendo. Las ideas caían solas o se me formaban en la mente otras que las anulaban, o más bien, neutralizaban. Bueno, no he hecho daño ninguno, por suerte, sólo he quedado como un tío bastante confundido; y quien no me pidió mi opinión, por suerte para mi ego, no me mandó a freir monas. Y eso que estaba en su derecho.

Espero no haber creado más confusión, yo ahora mismo no sé ni lo que escribo.

Bueno, y como a la gente hoy le ha hecho bastante gracia mi camiseta de The Cañas, ahí van, pues eso, The Cañas. Bajad el volumen, que distorsiona.

Joer, yo también tengo mala ostia, voy y pongo el video en el que sale el batería que se me parece. Ahí van los originales The Cañas.

Venga ruido.