Si el trabajo es salud, que trabaje su madre, que los enfermos enfermaron trabajando. Por cierto, la madre es la del delegado de Dragados en Galicia. Y si no era él, que lo era, la del mamón que nos hizo la putada.

El jueves me levanté a las siete de la mañana y después me acosté a las cinco de la mañana otra vez. Y durante toda la semana estuvimos llegando a las diez de la noche a casa, por lo que ayer parecía que el trabajo iba a ser escaso y cómodo. Hasta que llegó el hijo de la madre esa y dijo “no, que abrimos mañana a la una” “ya” “no, pero que tiene que quedar todo hecho antes de mañana” “ya, mañana venimos por la mañana y acabamos antes de la una” “no, que hay que acabar hoy, tiene que quedar listo ésta noche” Y venga llamadas al jefe. Y venga promesas electorales y que si hace falta voy ahí y estoy toda la noche con vosotros y mañana ya os quedais en casa. ¡Sólo jodería, neniño!

Pero bueno, veintidós horas de lujuria y pasión desenfrenada no hacen sombra a aquella gran orgía que fue la obra de la autopista de Ferrol, donde supimos lo que era una cama sólo tres noches en dos semanas, por supuesto gracias a Dragados.

Y yo que venía feliz porque llevaba una buena temporada durmiendo como un bebito, roncando al momento de hacer contacto con la almohada, y despertándome fresco al día siguiente. Y menos mal, que me pilla ayer con el sueño pallá, y a ver quién conduce de vuelta. Me desperté a las tres de la tarde, a las cinco volví a roncar y ahora es la una de la noche y me acabo de despertar (toma poesía). ¿Quién me devuelve mi viernes? ¡¡Ladrones!!

Ah, por cierto, Marx, que te vayan dando. ¿El hombre se realiza mediante el trabajo?¿Orgullo del proletariado? Si yo fuera rico… y si yo tuviera una estaca… más de un chupasangres iba a correr.