Estaba cimbrao en cama, intentando abrir un ojo, con el mando (de la tele) en la mano y viendo un documental en la Sexta sobre la construcción de un puente en el estrecho de Bering. Pongo esto porque así quedo de culto y por si acaso alguien sospechaba que estaba viendo “Las gemelas de Sweet Valley” en La 2, que hoy iba sobre que una de ellas estaba metiéndose la cara en agua helada porque no quería dormirse, se levantaba la hermana idiota y se ponía a contarle sus batallitas amorosas en plan “ay, es que funalito es muy sensible, pero claro, si menganito me hiciera caso…” y la otra se quedaba frita. Anuncios. Se ve una imagen doble de una adolescente apoyada en una pared y se escucha una voz solemne: “El doble de vulnerable”. Acto seguido se ven imágenes de un botellón y unos cartones de vino tirados en el suelo y bla bla bla. La voz solemne sigue hablando y explicando que el alcohol destruye el cuerpo y el cerebro. Pienso yo: “Pues cuánta razón oyes, porque de vez en cuando se ve a alguno por ahí que…” También pienso que pillarse una lona de vez en cuando tampoco está nada mal, pero con sentidiño, claro, ejem, ejem.

Siguiente anuncio. Aparece un grupo de doncellas saltando como subnormales por la calle. Pero agilipolladas completamente. Yo sigo pensando: “Vaya, sigue el anuncio.” No, es el Nivea Body Gurbai Celulitis. Que este sólo destruye el cerebro, pero te deja el cuerpo fenomenal… Y me han entrado unas ganas de bajar al bar y ahogar mis penas en alcojól…

En fin, bajaré, pero a tomarme un café decente y a comprar tabaco, que esto de escribir medio dormido y soltar la primera parida que te salga…