Llevo encerrado en casa unos tres días, voluntariamente, y me estoy amuermando sobremanera. Despierto, trabajo, vuelvo, no haga nada, duermo. Y la gente me llama y me dice “¡bájate!”, y yo “no, que tengo que hacer cosas”… y al final lo único que hago es rascarme las pelotas. Lo más triste es que de verdad que tengo cosas que hacer, pero empiezo, despacito… me aburro…y me tiro en cama a ver una película. Hoy saqué la guitarra de la funda, que llevaba ahí aburrida desde el sábado, y pensé que empezaba a animarme. Y voy y me doy cuenta de que una canción de las que tocamos no es como la tocamos. Bravo. A ver cómo le digo a Diego que me equivoqué al decirle las notas, menos mal que no lee este blog. Y ya me he vuelto a desanimar, joder. Me voy pa cama, aunque sean las diez y media.

Perdón por daros la lata con mi vida, pero es mi blog y sus aguantáis, hala. Que no todo van a ser risas, leñe. ¡¡Chist, que no te rías!! He aquí, la cancioncita.

Y ahora me voy a cama, a dormirme mientras veo JFK. Que qué buena es, por cierto, y como buen DVD de la Warner, no te subtitula los comentarios del director. ¡Cabrones!