Y por fín llegó el día del Air Guitar. Para empezarlo con buen pie, fuí con Celia a sacarnos unas fotos en el Tambre, a un sitio que descubrí un día de trabajo en el que pasamos de largo el lugar habitual donde comemos y nos fuimos de ruta por ahí. Así que ayer, (vamos a suponer que hoy sigue siendo domingo), a las once de la mañana empaquetamos y nos fuimos hasta Santiago.

Primero fuimos a visitar la zona vieja. El tipo que estaba repartiendo papeles a lo Matrix el día del Beers and Blogs nos regaló un papelito en el que publicitaba el restaurante Huertas. Y como luego había hambre, y allí comimos realmente bien, pues no tengo ningún problema en hacerle publicidad yo también. Antes de comer, fuimos a tomarnos un algo en la cafetería que hay enfrente de la facultad de historia (la más bonita de todas), y me sorprendió ver que el afable caballero medio calvo y bajito ya no estaba, y fuimos atendidos por una versión moderna y cincuentona de Errol Flynn, bigote incluido.

Después de comer, a por las fotos. Nada que comentar, sólo que me encuentro muy satisfecho con el juguete nuevo.

Cuando llegamos a Narón, estuvimos esperando a que Diego llegara de Coruña, pero no sabíamos nada de él, porque se le escaralló el movil hace un mes y está incomunicado. El Air Guitar empezaba a las doce de la noche, y llegó a las ocho sin haber preparado nada. Estuve en su casa , y lo único que teníamos claro era que iba a ser AC/DC, y que ya se había empapado de los movimientos de Angus Young gracias a los DVD que le había dejado. Elegimos Rocker, por ser corta y muy rápida. Preparamos unos cuantos movimientos y parecía que más o menos iba a salir bien. Bueno, yo no estaba tan seguro.

A las once salíamos para el DZine Montse y yo, y recogimos a Diego más nervioso que otra cosa. Nos dijo que si Iván no se acordaba de la apuesta, que no se la recordáramos. En cuanto llegamos, ya estaban Celia y Sara hablando con Iván, y éste, al ver a Diego, ya le pidió el cd con la canción que trajera.

Y comenzó el concurso. Que nerrrrvios. Primero fue un tipo das Pontes, que se había olvidado del concurso y lo único que hizo fue saltar de un lado a otro, y de vez en cuando, muy de vez en cuando, hacer que tocaba una guitarra. Pero animaba bastante y fue divertido. El segundo, más de lo mismo. Iván dijo que iban a ser siete concursantes. Al ver a los dos primeros ya pensé que Diego, o muy malita se ponía la cosa, o iba a ganar. Después vinieron o Gorende y Bonsai, yo estaba con Diego en el cine, mientras se cambiaba. Allí también estaba cambiándose Brunhaven, pero no nos podíamos imaginar las pintas con las que salió después. Le tocó el turno a Diego, que salió con el nombre artístico de Air Madrid. Y el cabrón no hizo nada de nada de nada de lo que dijimos. Pero lo hizo muchísimo mejor de lo que yo esperaba cuando me iba de su casa.

Así que cuando bajó, todos pensamos que era uno de los tres primeros. Diego no tenía muchas ganas de pasar y tener que repetir la actuación. El siguiente, uno como los dos primeros, pero que animó más al público porque de vez en cuando subía a alguien al escenario, entre otros, a Bonsai. Y cuando subió Brunhaven, tocando Ram It Down, ya sabíamos quién había ganado.

Llegó el momento de cavilación para el jurado, y eligieron a Gorende, a Bonsai, y, por supuesto, Brunhaven. Nosotros nos quedamos un poco mosca, porque teníamos verdaderas esperanzas de que Diego se colara entre los tres primeros. Pero luego volvieron a actuar los tres, y la verdad, se lo merecían. Por este orden, Gorende, Bonsai y Brunhaven.

Subieron Iván y Susana Grissom, y el publicó decidió el ganador mediante gritos, berros, aplausos, y un medidor de decibelios. Y como tengo mucho sueño, resumo: Bonsai, 108;Gorende, 109; Brunhaven, 111. Ary les dió sus trofeos y todos contentos. Nos quedamos allí un buen rato y nos lo pasamos pipa. Hala, que me voy pa cama.