Sin exagerar.
Como cambiamos de campo de entrenamiento, decidimos comer en un restaurante que había allí al lado. Pedimos croquetas de primero, y lo del título fue lo que nos trajeron. Aproveché la ocasión para hacer una foto con el móvil por segunda vez en mi vida, y ahora tengo las cuatro croquetas de fondo de pantalla.
Y mientras comía la tortilla de segundo plato, Xiana y Juanma hablaban de la zorza y los choricitos al vino en los que yo estaba pensando, que tan amablemente nos servían en el sitio habitual.
Así que acabamos lo más rápido que pudimos y el café lo tomamos donde siempre, más que nada porque nos sentíamos fatal por haberles puesto los cuernos.







2 comments
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Marzo 31, 2008 a 23:37
blagdaros
Nosotros cenamos el sábado en el Anduriña y muy bien. 8 euros y no pudimos acabar la comida. Cierto que tampoco había mucha hambre, pero la verdad es que todo estaba bueno y el precio nos pareció bastante razonable.
Sirva como ejemplo que la ración de callos dió para cuatro platos.
Abril 1, 2008 a 20:37
tyler
Buf, pues pillaríamos de malas a la cocinera. Bueno, probaremos otra vez porque lo de las cuatro croquetas igual fue un lapsus, pero de momento, que conste en acta.