Por cierto, vaya mierda de película.
Hoy hice un viaje que he hecho mil y una veces, y haré hasta que el cuerpo aguante. Me acompañaron mis primos Eva y Rubén, y por culpa del agua, las rocas mojadas y las silvas, por poco no conseguimos llegar. De hecho, faltó poco para dar media vuelta sin haber entrado en el molino. Pero no hay silva que se resista a unos buenos palos. Eso sí, sólo Eva y sus superbotas de agua pudieron hacerle frente a la inundación que había dentro.
Ahora, busquen las siete diferencias.







2 comments
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Febrero 20, 2007 a 15:39
lua
HOmbre vaya, no será ese el molino q cuando me lo vayas a enseñar ya no existirá??? :p
Febrero 20, 2007 a 15:43
tyler
Sí, el mismo. Tiene un pequeño problema, como es un molino, no puede viajar. Así que cuando quieras tú, vamos a verlo.