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Ayer fuimos a ver Apocalypto. Al ir a coger las entradas, la taquillera nos dijo “¿Sabeis que es en versión original, verdad?” Y yo, “sí, claro”.”¿Sabeis que teneis que leer, no?”. “Mmm, sí”.”No, es que os lo digo porque ya hubo gente que al enterarse quiso devolver las entradas y no podemos devolverlas”.
Increíble, como bien dice Celia, país de catetos. Vale, yo cometo mis faltas de ortografía escribiendo por aquí, pero es que lo otro es bien triste.
La película está muy bien. Está genial. Si fuera un drama chorras sobre la vida de alguien famoso, ya tendría el Oscar. Sí, Braveheart ganó, pero en el siglo XXI se lleva otra cosa. ¿O alguien sabe porqué Collateral o El Mito de Bourne no fueron nominadas? ¿Qué carallo tendrá Una Mente Maravillosa? Y ésta tiene ya muy pocas posibilidades después de lo de “los judios tienen la culpa de todas las guerras del mundo” (Mel dixit muy borracho).
Bueno, que Mel diga lo que quiera, que yo voy a seguir encantado con su cine. No puedo decir nada bueno, porque tengo que nombrarlo casi todo, así que sólo un par de cosillas. Un eclipse no puede ir tan rápido, pero como la escena es sencillamente genial, no pasa nada. James Horner no me gusta como compositor, pero como su música acentúa algunos momentos épicos, tampoco pasa nada.
Las cámaras digitales, aquí ya me duele. No acaban de convencerme. En Collateral, permitía que Los Angeles se vieran de otra forma siendo de noche. Aquí, parece que la textura ha mejorado (no sé si está completamente rodada en digital), pero hay momentos puntuales, como cuando el protagonista corre a través del bosque y la cámara lo acompaña, cerca o lejos, en los que se nota un pequeño granulado que a mí me resulta bastante incómodo. Pero sólo son esos momentos. El resto de la película está compuesto por imágenes preciosas, brutales o no. Aquí encontré algo sobre la cámara que se utilizó.
Id a verla, en serio. No es tan grimosa como La Pasión de Cristo, y aunque hay bastante sangre, poco hay que sea exagerado. Y ya que ésta no compite por la estatuilla en pelotas, que al menos gane Infiltrados, y así Brad Pitt ve cómo recoge el único Oscar de su carrera.
¡Ah, otra cosa! Que nadie se deje engañar por el panorámico del trailer, es un 1:85 como una casa. Igualito que la vendida que nos hicieron de Alatriste.
Y por fín llegó el día del Air Guitar. Para empezarlo con buen pie, fuí con Celia a sacarnos unas fotos en el Tambre, a un sitio que descubrí un día de trabajo en el que pasamos de largo el lugar habitual donde comemos y nos fuimos de ruta por ahí. Así que ayer, (vamos a suponer que hoy sigue siendo domingo), a las once de la mañana empaquetamos y nos fuimos hasta Santiago.
Primero fuimos a visitar la zona vieja. El tipo que estaba repartiendo papeles a lo Matrix el día del Beers and Blogs nos regaló un papelito en el que publicitaba el restaurante Huertas. Y como luego había hambre, y allí comimos realmente bien, pues no tengo ningún problema en hacerle publicidad yo también. Antes de comer, fuimos a tomarnos un algo en la cafetería que hay enfrente de la facultad de historia (la más bonita de todas), y me sorprendió ver que el afable caballero medio calvo y bajito ya no estaba, y fuimos atendidos por una versión moderna y cincuentona de Errol Flynn, bigote incluido.
Después de comer, a por las fotos. Nada que comentar, sólo que me encuentro muy satisfecho con el juguete nuevo.
Cuando llegamos a Narón, estuvimos esperando a que Diego llegara de Coruña, pero no sabíamos nada de él, porque se le escaralló el movil hace un mes y está incomunicado. El Air Guitar empezaba a las doce de la noche, y llegó a las ocho sin haber preparado nada. Estuve en su casa , y lo único que teníamos claro era que iba a ser AC/DC, y que ya se había empapado de los movimientos de Angus Young gracias a los DVD que le había dejado. Elegimos Rocker, por ser corta y muy rápida. Preparamos unos cuantos movimientos y parecía que más o menos iba a salir bien. Bueno, yo no estaba tan seguro.
A las once salíamos para el DZine Montse y yo, y recogimos a Diego más nervioso que otra cosa. Nos dijo que si Iván no se acordaba de la apuesta, que no se la recordáramos. En cuanto llegamos, ya estaban Celia y Sara hablando con Iván, y éste, al ver a Diego, ya le pidió el cd con la canción que trajera.
Y comenzó el concurso. Que nerrrrvios. Primero fue un tipo das Pontes, que se había olvidado del concurso y lo único que hizo fue saltar de un lado a otro, y de vez en cuando, muy de vez en cuando, hacer que tocaba una guitarra. Pero animaba bastante y fue divertido. El segundo, más de lo mismo. Iván dijo que iban a ser siete concursantes. Al ver a los dos primeros ya pensé que Diego, o muy malita se ponía la cosa, o iba a ganar. Después vinieron o Gorende y Bonsai, yo estaba con Diego en el cine, mientras se cambiaba. Allí también estaba cambiándose Brunhaven, pero no nos podíamos imaginar las pintas con las que salió después. Le tocó el turno a Diego, que salió con el nombre artístico de Air Madrid. Y el cabrón no hizo nada de nada de nada de lo que dijimos. Pero lo hizo muchísimo mejor de lo que yo esperaba cuando me iba de su casa.
Así que cuando bajó, todos pensamos que era uno de los tres primeros. Diego no tenía muchas ganas de pasar y tener que repetir la actuación. El siguiente, uno como los dos primeros, pero que animó más al público porque de vez en cuando subía a alguien al escenario, entre otros, a Bonsai. Y cuando subió Brunhaven, tocando Ram It Down, ya sabíamos quién había ganado.
Llegó el momento de cavilación para el jurado, y eligieron a Gorende, a Bonsai, y, por supuesto, Brunhaven. Nosotros nos quedamos un poco mosca, porque teníamos verdaderas esperanzas de que Diego se colara entre los tres primeros. Pero luego volvieron a actuar los tres, y la verdad, se lo merecían. Por este orden, Gorende, Bonsai y Brunhaven.
Subieron Iván y Susana Grissom, y el publicó decidió el ganador mediante gritos, berros, aplausos, y un medidor de decibelios. Y como tengo mucho sueño, resumo: Bonsai, 108;Gorende, 109; Brunhaven, 111. Ary les dió sus trofeos y todos contentos. Nos quedamos allí un buen rato y nos lo pasamos pipa. Hala, que me voy pa cama.












Hablaron y subió el pan