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Mañana, y lo dejo escrito para que no “se me olvide”, tomamos nuevo rumbo, y comento “Con la muerte en los talones”, joder, que parece mentira que aún no haya escrito nada sobre sine.
…cine, aprende a escribir!!
Sí, ya sé que las obras se retrasan, pero ¿qué esperabais? typical spanish!!
Coming soon!!
No, no voy a escribir un poema. ¿Habeis visto la película “La ventana secreta”? Pues Johnny Depp, escritor, se recluía en su casa cerca del lago, acompañado de un viejo perro ciego, mientras intentaba acabar una novela. Pero la mitad del tiempo se dedicaba a hablar con el perro para no tener que enfrentarse a la pantalla en blanco del ordenador, y la otra mitad a dormir a pierna suelta. Pero un buen día aparece John Turturro y le dice que le ha plagiado una historia. Discuten y el Johnny descubre que él ha escrito la historia antes. Turturro no le cree y le pide que le traiga la revista donde ha escrito esa historia, y así dejará de molestarlo. Si queréis saber más, ved la película, que no es una maravilla, pero tiene momentos muy buenos.
Bien. Pues en lo poco que llevamos de año, mis últimas andanzas tienen bastantes similitudes con la película en cuestión. Bueno, en realidad no, pero…
El miércoles dia 3 me largué a la aldea a emular a Johnny en esa película. Cambiemos lago por río, viejo perro ciego por dos gatos cachorros hiperactivos, y dormir por tocar la guitarra. Aquí voy a contar un poco de los gatos. Rarísimo en mi abuelo, los lleva criando desde que nacieron, a finales de verano, creo, ya que la madre murió, supongo. Ahora voy a hacerme un poco de publicidad, ya que me acabo de acordar. Esta foto la saqué a finales de septiembre, donde el macho está mordiéndome los cordones. He dicho cordones.
Y aquí están macho y hembra bien comodos y calentitos detrás de la cocina de leña.
Bueno, pues fuí a buscar a mis abuelos, que venían a pasar unos días aquí por razones que ni importan ni me acuerdo. Antes de irnos, mi abuelo y yo fuimos a recoger unos cuantos kiwis a la huerta, y los gatos nos acompañaron. El árbol del kiwi, o por lo menos el de mi abuelo, es bajo y lleno de ramallos que salen disparados hacia todos los lados, enzarzándose unos con otros. Pues aquí los gatos se lo pasaron pipa. Ni que los lleváramos al parque de atracciones, oiga. Subían y bajaban correndo, haciendo loopins, persiguiéndose, escondiéndose, saltando, trepando, golpeando los kiwis con sus patitas… ay que lindos mis gatitos…
Traje a mis abuelos, y cuando subí, ya me estaban esperando. Estaban como si se hubieran bajado una cafetera entre los dos. No pararon mientras estuve preparando mis cosas. Cuando me sentaba, escalaban por la silla y luego el macho se me subía hasta el hombro, el muy jodío. Si andaba por ahí, se dedicaban a hacer zig zag entre mis piernas. Mis abuelos me dejaron una pota con pescado y patatas cocidas en su salsa. Seguro que estaba todo muy rico, pero como tengo un corazón como un mundo y además la merluza me repatea, ese fue el menú de los gatos mientras yo estuve allí.
Cuando por fin me ordené sentarme enfrente al portatil, escuchaba sin parar un ruido y unos golpecitos, un ruido y unos golpecitos… Fui a junto de los gatos y vi a la más pequeña encima de una caja tirada en el suelo, con la abertura por arriba, y que tenía tres pestañas en su sitio y la última levantada. Pues bien, por el hueco que dejaba la última, aparecía la zarpa del más grande intentando cogerla. La maniobra era la siguiente: La pequeña escapaba, volvía a saltar encima, miraba dentro, y el grande sacaba la zarpa. La pequeña escapaba, volvía… Y así estuvieron un rato largo, y yo mirando embobado, hasta que el grande consiguió pillarla y meterla dentro de la caja.
¿Os acordais de los Animaniacs, los tres gatos hermanos que dormían dentro del depósito de la warner? Pues son ellos. Debieron matar al grande y comérselo. Como no tenían nombre, o mi abuelo no me lo dijo, estuve casi toda la primera noche pensando en uno. Al macho, como no paraba de morderme los cables de la gibson, le llamé Mel. A la pequeña, como era negra y no le encontraba un nombre decente, le llamé Baghueera. Sí, lo sé. Qué trastes eran, ya los estoy echando de menos.
Después de esta gilipollez que no viene a cuento, seguimos con la historia principal. Punto uno, ya he hecho de Johnny Depp. Punto dos, ahora viene el plagio. WordPress te muestra las palabras que utiliza la gente en los buscadores para encontrarte, más bien, de casualidad. Por el título de esta página estoy acostumbrado a que gente que se meta en google a buscar conejos acabe dándose una vuelta por este vuestro blog. Y mira que hay gente que busca conejos de cualquier edad, tipo, tamaño o color. Pero ayer apareció alguien buscando “conejos con gafas”. ¡¡Yujuuu, este busca mi blog!! O está realmente enfermo. Como tenía curiosidad, me metí en google y tecleé lo mismo.
Ahí estaba mi blog, crecidito ya, después el mismo de blogger, que viene a ser mi oveja descarriada, luego el enlace que me hace Akin, después dos páginas sobre un juego en el que unos conejos con gafas de buceo llegan a una playa (!!)(mira, me ha salido un conejo), y después… oh mierda. Pero de la buena. Después, venía este enlace a pjorge.com. En esta página aparece escrito: “Yo también me he preguntado siempre para qué quieren los conejos tener tan buena vista. Y en todo caso, ¿será verdad eso de las zanahorias y la vista? Mi madre me intentaba convencer preguntándome si había visto alguna vez un conejo con gafas. Yo nunca quedé del todo convencido: ¿de dónde iban a sacar el dinero para comprarlas?” Mientras que yo en su día escribí: “Y su madre preocupada lo llevó al oculista, quien le dijo: eso es de no comer zanahoria. Y Torbegildo pensó que quizás era verdad, porque no recordaba haber visto nunca un conejo con gafas…”
Vale, sé que no es lo mismo, pero joder… Ahora va el orden de los sucesos. 199o y larguísimos, escribo la historia original con Olivia. 2003, Pedro Jorge escribe su historia. 2005, escirbo yo la mía en blogger. 2006, coincido con Pedro Jorge en el Beers and Blog (que, visto ahora, ya es casualidad), y a finales repito la historia de blogger en wordpress. Podría decir ahora, que yo lo escribí primero, por aquellas historias perdidas con Olivia y tal, pero no. Esa parte la metí cuando la escribí en blogger. Así que Pedro Jorge gana legalmente. Aún encima, mejora el chiste con lo de la pasta para comprárselas, que ya me gustaría haberlo escrito yo también.
Y ahora viene lo mejor. Sigo mirando en la busqueda de google, y después del pingback de la página de mi coleguita David, descubro que en las páginas siguientes hay variantes del tema zanahoria, oculista, doctor, y “¿pero bueno, es que acaso ha visto alguna vez un conejo con gafas?”
Es decir, que todo este post me ha servido única y exclusivamente para hacer el idiota, algo que siempre reconforta. Volvamos al principio. Aquí os dejo un video muy chulo. Bueno, no demasiado, pero es que el resto son una caca.
David, ya sé que no te gustan los posts con muchos links, pero a qué le vamos a hacer.






Hablaron y subió el pan